Tres Ríos · La Unión, Cartago · Costa Rica

Cuartos para vivir
donde nace
el café.

Una propiedad tranquila en Tres Ríos, con portón y perímetro seguro. Cuartos amueblados, servicios incluidos y montaña por todos lados — a un rato de San José, pero con otro aire.

Consultá disponibilidad y condiciones directamente por chat. Respondemos rápido.

Comedor de MiniHaus con ventanales de piso a techo y vista al jardín tropical
01 El comedor: la montaña entra por los ventanales

01 — Los cuartos

Entrás con tu maleta
y ya estás en casa.

Tenemos cuartos amueblados de distintos tamaños dentro de la misma propiedad. Algunos tienen baño privado; otros comparten baño. Todos vienen listos: cama, closet y espacio para acomodarte desde el primer día.

Cuarto con piso de madera, cama matrimonial y baño privado al fondo

Opción A

Cuarto con baño privado

Para quien quiere su propio espacio de principio a fin. Baño dentro del cuarto, sin turnos ni horarios.

  • Baño privado dentro del cuarto
  • Amueblado y listo para entrar
  • Agua, luz e internet incluidos
  • Acceso a cocina y áreas comunes
Consultar disponibilidad
Cuarto con dos camas individuales y mesa de noche en MiniHaus

Opción B

Cuarto con baño compartido

La opción más liviana. El cuarto es todo tuyo; el baño se comparte con pocas personas de la casa.

  • Baño compartido, siempre limpio
  • Amueblado y listo para entrar
  • Agua, luz e internet incluidos
  • Acceso a cocina y áreas comunes
Consultar disponibilidad

02 — Qué incluye

Sin sorpresas
a fin de mes.

Los servicios ya vienen adentro. Vos te preocupás por tus cosas, no por trámites, depósitos de compañías ni instalaciones de internet.

  • Cuarto amueblado

    Cama, closet y superficie para trabajar o estudiar. Llegás y te acomodás el mismo día.

  • Agua y luz incluidas

    Los recibos van por nuestra cuenta. Nada de recibos separados ni cuentas a nombre tuyo.

  • Internet incluido

    Wi-Fi en la propiedad, sin cobro aparte. Si trabajás o estudiás en línea, preguntanos por la velocidad antes de decidir.

  • Cocina compartida

    Cocina equipada para que te hagás tu comida sin depender de sodas ni delivery todos los días.

  • Áreas comunes

    Sala, comedor con ventanales y espacio para lavar ropa. La casa se siente casa, no un pasillo de cuartos.

  • Parqueo en la propiedad

    Espacio para parquear adentro del portón, no en la calle. Consultanos por disponibilidad de campo.

  • Perímetro seguro

    Propiedad cerrada con portón y perímetro protegido. Entrás y salís con tranquilidad, de día y de noche.

  • Clima de montaña

    Tres Ríos está alto. Las noches son frescas de verdad — se duerme rico y casi no se ocupa abanico.

03 — Galería

Mirá la casa
antes de venir.

Fotos reales de la propiedad, sin render ni retoque. Tocá cualquiera para verla grande.

04 — Dónde queda

Tres Ríos, La Unión,
provincia de Cartago.

Tres Ríos es una de las ocho regiones cafetaleras oficiales de Costa Rica. El ICAFE la llama «el Bordeaux de Costa Rica»: café de altura sembrado entre los 1.200 y los 1.650 metros, en tierra con influencia del Irazú. Eso explica el paisaje — laderas verdes, neblina temprano y un aire que se siente distinto apenas subís desde San José.

El distrito está a 1.345 metros, del lado este del Valle Central, con los cerros de La Carpintera atrás. Promedio anual de 21 °C, pero lo que importa es el día a día: arranca cerca de los 15 °C al amanecer y llega a unos 24 °C por la tarde, casi igual todo el año. Ni aire acondicionado ni calefacción.

De aquí salen los paseos de fin de semana: el volcán Irazú, el valle de Orosi, el Jardín Botánico Lankester y la Basílica en Cartago centro.

Recorrido de 15 segundos por la casa

Qué tenés cerca

  • Clínica de Tres Ríos0,5 km
  • Terramall2,2 km
  • UCR, Rodrigo Facio10,3 km
  • Cartago centro11,1 km
  • TEC Cartago13,4 km
  • San José centro13,5 km
  • Aeropuerto Juan Santamaría32,3 km
  • Volcán Irazú36,5 km

Distancias por carretera desde el centro de Tres Ríos. No ponemos minutos a propósito: la Florencio del Castillo cambia demasiado según la hora, y preferimos no prometer lo que no depende de nosotros.

05 — Historias

Cartas desde la casa

De vez en cuando alguien que se quedó aquí nos deja algo escrito. Las publicamos tal cual llegan.

Tres Ríos, Cartago — 14 de marzo

Querida Marisol:

Te escribo temprano, con la cobija todavía encima y la ventana empañada. Aquí amanece distinto de como amanece en la casa. Lo primero que se oye no son carros: son pájaros, y ese ruido de fondo que hacen las hojas cuando todavía están mojadas. Me tomé como una semana en acostumbrarme al frío de la madrugada; ahora no lo cambio por nada.

Vos me preguntabas por qué me vine tan lejos si el trabajo lo tengo del otro lado. La verdad es que no es tan lejos. Bajo, hago lo que tengo que hacer en San José, y cuando vuelvo a subir por la carretera se siente como que se cierra una puerta. Empieza a aparecer la neblina, el aire se pone más limpio, y para cuando llego ya el día se me bajó de revoluciones. Eso solo, todos los días, vale más de lo que yo esperaba.

La casa tiene su ritmo. Uno aprende quién madruga, quién cocina rico, quién deja el café hecho. Yo agarré la costumbre de desayunar en el comedor de los ventanales, donde el verde se le viene a uno encima y entra esa luz medio azul de las siete. Me acordé de que estamos parados justo encima de una de las zonas cafetaleras viejas del país — que el café que uno se toma sale de estas mismas laderas. Suena a folleto, ya sé, pero se siente cierto cuando lo tenés enfrente.

Los fines de semana no me alcanzan. Un domingo subimos al Irazú y llegamos con las manos moradas del frío, mirando ese cráter que parece de otro planeta. Otro fin de semana nos fuimos para el valle de Orosi, que es todo verde y agua y curvas. Y hay sábados en que no hago nada más que ir a Cartago centro, comer algo por ahí, pasar frente a la Basílica y devolverme. También esos cuentan.

Lo que más me sorprendió, y esto te lo digo en serio, fue lo tranquilo que se duerme. Portón cerrado, la propiedad callada, y ese fresco que no se consigue abajo. La primera noche me desperté como tres veces por el silencio. Ahora ya ni me muevo hasta que amanece.

No te digo que te venís mañana. Solo te digo que si algún día andás con ganas de bajarle dos rayas a todo, ya sabés dónde hay un cuarto y una taza de café esperándote.

Con cariño, y con frío,

Valeria

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06 — Hablemos

¿Te hace sentido?
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Contanos desde cuándo lo ocupás y si preferís baño privado o compartido. Te decimos qué hay libre y coordinamos una visita.

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